Banner Top
viernes, septiembre 11, 2026

Asisten familiares de los estudiantes foráneos a su instalación para continuar respaldándolos en su formación académica, que ahora será de tiempo completo; Gobernador Javier May reitera que “más que una casa, es una oportunidad de materializar sus metas”

REDACCIÓN

El edificio en la calle Aldama 404, en el Barrio Mágico, abrió sus puertas para dar la bienvenida a los 200 jóvenes universitarios que se convierten desde este histórico 11 de agosto, en los pioneros de la Villa Universitaria.

“Es una gran oportunidad que se nos está presentando y debemos aprovecharla al máximo. Yo estudio odontología, es una carrera un poco cara y pagaba renta, por lo que me las veía difícil. Mis padres se sienten muy alivianados y yo muy feliz por eso. Es un gasto menos. Le doy las gracias al mandatario por tomar en cuenta a los foráneos”, agradeció la nativa de Chichicapa en Comalcalco, Cristal Domínguez, que estaba alegre porque le encantó su habitación en el tercer piso, además de que sumó a Mariel, su nueva compañera de cuarto.

Al dirigirse a los futuros profesionistas, el Gobernador Javier May Rodríguez afirmó que más que una casa era la oportunidad de materializar sus sueños. “Este es un sueño que hacemos realidad. Que esta sea una nueva etapa, un nuevo camino. Llegamos a una estación, ahora hay que continuar nuestra trayectoria. Y estoy seguro que lo vamos a lograr juntos”, aseguró en el corte de listón.

A la ilusión de comenzar un nuevo ciclo escolar, cada pionero agregó la curiosidad por conocer su cuarto y a los compañeros con los que convivirán, pero a todos se les desvanecieron las preocupaciones de los viajes largos de regreso a sus municipios, el tráfico pesado, los imprevistos y los gastos diarios.

“Yo viajaba diario a Jalapa, me gastaba de 100 a 120 pesos. Ahora tendré más disponibilidad para estudiar aquí en la Villa Universitaria, más tiempo para mis horarios de comida”, resaltó José Alfredo Guillén, estudiante de Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico de Villahermosa.

Su padre, don Luis, señaló sentirse tranquilo porque su hijo ya no va a sufrir “por la falta de transporte en la madrugada o por el tráfico pesado, que causaba perderse las primeras horas de clase. Ahora muchos podrán concluir sus estudios y contribuir al desarrollo del estado”, apuntó satisfecho.

“Es una gran oportunidad como estudiantes, para ya no estar viajando porque normalmente yo tardaba como tres o cuatro horas para llegar a Villahermosa de mi casa, y eso dependiendo del tráfico. Ahora serán 15 minutos nada más. Esto me ayuda porque antes me atrasaba demasiado y me desvelaba. Y ahora es como que me libera y esto me motiva más porque ya tengo una ayuda”, afirmó por su parte el futuro biólogo Pedro, sorprendido además por encontrarse a dos vecinos suyos, de la villa Vicente Guerrero, Centla, y a tres colegas que estudian también en la División Académica de Ciencias Biológicas.

Marta Cupil, en cambio, esperó su llave electrónica para entrar a su nuevo cuarto con la serenidad propia de quien está habituada a las sorpresas. La primer semana que empezó a estudiar la carrera de derecho la combi en la que se transportaba chocó, pero no dejó en todo el año de ir y venir en ellas, de Guaytalpa a Villahermosa y viceversa; el gasto corría a cargo de su madre, doña María de Lourdes, quien participa en Sembrando Vida Tabasco.

“Ahora estaré más cerca de mi escuela, solo tomaré una combi en el mercado Pino Suárez, para ir a la División de Derecho. La semana pasada ayudé a mi madre a sembrar más de 150 plantas en su Comunidad de Aprendizaje Campesino, en Guaytalpa, y hoy seré una pionera más de la Villa Universitaria. Sin duda, se está ayudando mucho a la gente, incluidos, nosotros los jóvenes”, reconoció mientras recibía la tarjeta electrónica y se dirigía a su cuarto con la serenidad de quien sabe que está en su casa.

Nuestras Redes